Voluntariado y viajes en familia
Qué hacen los viajes en el cerebro de nuestros hijos y en el nuestro.
A todo lo que se vive con los hijos, se le añade las experiencias de las familias que han viajado con nuestra ong a
África Tanzania, Perú Cuzco , Costa Rica y Tailandia
Y aún hay muchas cosas que no dejan de sorprendernos, como ver a fluir a nuestros hijos como si toda la vida hubieran estado en un orfanato o en un comedor con 100 niños más.
¿Qué evidencia la ciencia ?
Viajar siendo niño no es solo una experiencia bonita, también tiene un impacto real en el desarrollo del cerebro, las emociones y la forma de relacionarse.
Algo así como más conexiones en el cerebro
Los entornos diferentes, idiomas, culturas, entorno, estimulan la creación de nuevas conexiones neuronales, esto ayuda a que el cerebro sea más flexible y adaptable.
Capacidad de resolver problemas
En el viaje tienen que adaptarse a lo inesperado, a lo diferente fuera de su conford, eso fortalece habilidades y toma de decisiones sobre la marcha, adaptación.
Estimulación del lenguaje
Escuchar otros idiomas o formas de hablar amplía el vocabulario y mejora la comprensión del lenguaje, incluso en estancias cortas.
Mejor gestión emocional en voluntariado y viajes en familia
Los grandes cambios de rutina ayudan a desarrollar tolerancia y capacidad de adaptación en todos los sentidos.
Conocimiento de otros mundos y consejos para viajar con los peques
Conocer otras culturas abre la mente, pone de frente los prejuicios y enseña a dar valor a lo que damos por hecho sin agradecer.
Recuerdos más intensos
Los viajes se recuerdan con intensidad, el cerebro “graba” esas experiencias de forma más profunda pues se salen de los patrones de siempre «la rutina»
Impacto a largo plazo
Los niños que crecen en entornos diferentes suelen ser más abiertos, tolerantes y con mejores habilidades sociales.
Viajar es una forma de vivir y qué mejor compañero de viaje que nuestros hijos.

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